Los Franz Ferdinand lo declararon: “Hacemos música para hacer bailar a las chicas”. Esas palabras tomarán fuerza y rebotarán en vuestras mentes como bolas mágicas. No parece obvio?!
Greg Kozo y Pierre Mathieu se conocieron durante un dj set en un club de París. Pierre abría para Greg, quien pronto se sacó una asombroso estratagema musical para hacerse con la toda la asistencia.
Claramente, Greg es enorme con los Korgs, Juno 60, Kaos Pad y cualquier sistema de circuito impreso que ha llegado a atormentar para las delicias de los clubbers de Berlín y parecidos. Pierre, un noctámbulo que se pasea por los clubs rock influenciados por el mítico Paris-Paris se queda atrapado e iluminado por lo visto. Después de disertar sobre calvicie y corpulencia, se volvieron a encontrar en un estudio, firmando sin saber el nacimiento del proyecto “Make The Girl Dance”.
Pierre y sus ideas, Greg y su talento....Todo esto se sintetizó a través de los circuitos impresos previamente citados, algunos de ellos perteneciendo a los Daft Punk (Greg lo corrobora, pero que lo sepáis, padece un síndrome de mentiras compulsivas). Resultado: Un electro-rock tenso y sensual. Propósito: Llevar las chicas a bailar vía pulsaciones infra-bass. Estatuto: Total consentimiento.
Pronto después de la edición de “Chupa”, “Coachella ma pute” (tema seleccionado para el sampler de Trax de octubre 2008), o de las extraterrestres y melódicas “My Name’s Breezy” or “South”, el contador myspace de la banda empezó a tirar fuerte. Estos dos jóvenes electro-rockers se vieron solicitados para hacer remixs de cantantes populares como Mlle K, Ace Out, Ben Mono, Something à la Mode, pero también Franz Ferdinand...sin su consentimiento.
Entonces llegó “Baby Baby Baby”, un tema que todo el mundo valide. Sus letras suavemente subversivas están meneadas por un ritmo electro-pop y los scratchs de Naughty J's Killer (Dj de NTM, la banda más histórica del rap francés). Una especie de fórmula mágica encontrada en parte por suerte y casualidad, y en mayoría al estilo de Alexander Fleming cuando descubrió la penicilina después de haber echo un milkshake en su laboratorio.
Aquí estamos! Esta música tenía que ver la luz del día, romper las paredes del estudio de grabación. Esta nueva droga más adictiva que la base tenía que materializarse en dj set para gente no virtual. Fue cuando los dos camellos empezaron su “Paris Tour”, desde la Flêche d'Or hasta el Showcase, pasando por el Paris Paris o el Baron. Nada les para, y se dejaron llevar por toda Francia donde audiencias cautelosas se vinieron abajo cuando se toparon con los echos (así de claro, los echos).
El efecto bola de nieve se hizo realidad: Un videoclip empezó a dar la vuelta del mundo mientras se editaba el single “Baby Baby Baby” (junio 09) que no para de sonar en radios y que ya está siendo re mezclado por gentes como The Shoppings, We Are Terorists, No Kiss With Gloss. El círculo virtuoso (o vicioso) está en marcha: Dinero fácil, conciertos a tope, bebida gratis, chicas, passes gratis...Al final y en subterráneo, es el festival Coachella (Vaya putilla!) quien calienta el público...De locos....
Bueno, antes de que el nivel de vicio suba, tomemos buen tiempo con la música. Ya está! Solamente es música pero que bien pinta!